Los estudiantes de Columbia que ocuparon en abril el Hamilton Hall -que rebautizaron Hind’s Hall- desplegaron una pancarta con el personaje en caricatura palestino Handala, un niño de espaldas. El personaje conocido como Handala, creado por Naji Al-Ali en 1969, está dejando huella en el arte y como símbolo de protesta.
Cuando los manifestantes estudiantiles propalestinos tomaron el mes pasado el Hamilton Hall de la Universidad de Columbia y lo rebautizaron como «Hind’s Hall», la pancarta que desplegaron contenía imágenes de un personaje en caricatura creado hace más de 50 años que simboliza la resistencia de los palestinos.
A ambos lados del texto había dos imágenes de un niño descalzo con la ropa hecha jirones y el pelo de punta, de espaldas a nosotros. El personaje se llama Handala (en ocasiones deletreado como Hanzala o Handzala), nombre derivado de una planta autóctona de raíces profundas, persistente y de fruto amargo, que se ha convertido en un potente símbolo de la lucha palestina. La imagen fue creada por el caricaturista político palestino Naji Al-Ali en 1969, uno de los dibujantes más leídos del mundo árabe, que fue asesinado en Londres en 1987. (El caso sigue sin resolverse).
Handala tiene 10 años, la misma edad que tenía Ali cuando se convirtió en refugiado en 1948.

El caricaturista político palestino Naji Al-Ali creó a Handala en 1969. El personaje tenía siempre 10 años. ©European Pressphoto Agency 2
Tras la guerra árabe-israelí de 1973, también conocida como la Guerra del Yom Kippur, Ali representó únicamente a Handala de espaldas, un gesto que lo convertía en testigo mudo de los horrores y atropellos que ocurrían a su alrededor. Esta postura, según el dibujante, representaba un rechazo a las maquinaciones políticas de naciones extranjeras cuando se trataba del destino de los palestinos de a pie.
A lo largo de la última décadea, Margaret Olin, especialista en estudios religiosos de la Yale Divinity School y coautora de «Los amargos paisajes de Palestina», ha venido fotografiando el aspecto de Handala que se encontraba en murales y como grafiti durante sus visitas a la Franja de Gaza y Cisjordania. «Se ha convertido en un símbolo de todo el movimiento palestino que pugna por el regreso a sus antiguos hogares», declaró en una entrevista telefónica.
Handala, explicó, «tiene la resonancia del «Angelus Novus» de Paul Klee, que Walter Benjamin describió como el ángel de la historia. «Se enfrenta a los estragos del tiempo y del desastre, pero se da la vuelta para que también nosotros veamos los desastres». Añadió que el personaje «también tiene un tinte del Oskar de Günter Grass en ‘El tambor de hojalata’, un niño que también se negaba a crecer mientras los desastres de Alemania ocurrían a su alrededor. Es el niño como testigo, el niño que se queda atascado presenciando, esperando simplemente a que los desastres dejen de ocurrir».

Handala haciendo algunas apariciones en las paredes de Dheisheh, un campo de refugiados palestino en Cisjordania, en 2015. ©Margaret Olin
La figura de Handala, observó, «aparece en las paredes de las casas de Jerusalén Este, donde se está expulsando a los residentes mediante asentamientos ilegales. Lo llevan a los actos de protesta. Está en todas partes».
«Una de las razones por las que el personaje es tan ubicuo es que Ali creó una silueta muy fácil de dibujar», prosigue Olin, señalando que los niños de los campos de refugiados de Cisjordania tomaron la costumbre de dibujar caras sonrientes en la parte posterior de la cabeza de Handala cuando lo encuentran en los murales, convirtiendo así su sufrimiento en alegría. Ali llegó a ser conocido como un crítico que iguala a todas las partes, tan propenso a apuntar al fracaso de los países árabes de la región a la hora de apoyar a los palestinos como a Israel y Estados Unidos. Incluso en algunas ocasiones señaló mediante sus imágenes de Handala a la Organización para la Liberación de Palestina.

El artista Ahmad Hmeedat se crió en Dheisheh. En un proyecto, organizó a un grupo de niños palestinos para pintar un mural de Handala abriendo un muro y mirando hacia Jerusalén. © Margaret Olin
Los activistas por la paz de Israel también han adoptado la figura de Handala a lo largo de los años, mostrándolo abrazado a otro niño en caricatura: Srulik, creado por el dibujante israelí Kariel Gardosh, y que se convirtió en una personificación de Israel. Pero Handala no es habitual allí. Nizan Shaked, profesora de estudios culturales en la Universidad Estatal de California en Long Beach, se crió en Haifa (Israel). En una entrevista por correo electrónico dijo que no conoció al personaje hasta 1998, cuando se trasladó a Estados Unidos.
En los últimos siete meses, el personaje ha sido retomado tanto por activistas como por artistas. La Coalición de la Flotilla de la Libertad, un movimiento solidario de base que trabaja «para poner fin al bloqueo ilegal israelí de Gaza», según su sitio web, ha bautizado a uno de sus barcos como Handala. Una editorial italiana y un grupo de artistas de Japón han creado carteles que reinterpretan al personaje para la actualidad.
Y Handala ha llegado incluso a Venecia, en una exposición individual no afiliada a la Bienal. En la Galería Roberto Ferruzzi, de Dorsoduro, se exponen hasta el 14 de junio las pinturas del artista palestino Malak Mattar. La muestra presenta «Sin Palabras» (2024), que el artista describe en Instagram como «la más amplia documentación del genocidio que se está desarrollando en Gaza.» El lienzo, el más grande que ha realizado hasta ahora, con más de 16 por 7 pies, es un guiño a la cultura mural palestina. Handala aparece cerca de la parte superior del cuadro, mirando a una pared. A diferencia de los cuadros anteriores de Mattar, intensamente coloridos, esta obra está realizada en gris sombrío, negro, blanco y marrón.
«Sin palabras», 2024, de Malak Mattar, artista palestino de la ciudad de Gaza que expone en solitario en la Galería Roberto Ferruzzi de Venecia (Italia). ©Malak Mattar
Mattar, nacida y criada en la ciudad de Gaza, estuvo viviendo allí hasta el 5 de octubre, fecha en que se marchó para cursar un máster en Londres, según explicó en una entrevista telefónica. Su pintura se centra en las personas que se han visto obligadas a evacuar para escapar de los bombardeos del ejército israelí sobre Gaza, donde, según dijo, han muerto muchos de sus amigos, familiares y colegas. «Cuando era una artista mucho más joven, Handala tenía una gran significación en mi trabajo», dijo Mattar. «Para los que crecimos en Gaza, era un símbolo de una gran carga emotiva: un niño con el que todos empatizábamos, un niño que hablaba por todos nosotros y por nuestros sentimientos». «Un niño que fue desplazado, y al que el mundo entero le falló».
El mes pasado, Hadi Eldebek, músico y educador libanés-estadounidense y miembro de Silkroad Ensemble, trabajó con sus colaboradores de Brooklyn Nomads para crear un concierto multimedia en Roulette, Brooklyn, dedicado a Naji Al-Ali y a su consabido carácter de resistente. Músicos y bailarines actuaron mientras sobre ellos se proyectaban animaciones de las caricaturas de Ali. «Para mí -como libanesa, como árabe, como musulmana, como ser humano- Hanzala me representa», dijo Eldebek.
Lo que parece unir a los artistas que están recuperando a Handala es la idea de su perdurable significación. La pancarta que los estudiantes de Columbia desplegaron en abril contenía imágenes de un personaje de caricatura creado hace más de 50 años que se ha convertido en un potente símbolo de la lucha palestina. Credit…Caitlin Ochs/Reuters «Algunos de los asistentes a la exposición me preguntaron si habíamos encargado a un dibujante contemporáneo las imágenes que mostramos, ya que parecían representar todos los horrores que hemos estado viendo en las noticias desde el 7 de octubre», dijo Eldebek. «Pero son imágenes de las décadas de 1970 y 1980, cuando Ali ya llevaba a sus espaldas décadas de sufrimiento».
Por Aruna D’Souza
Traducción Emeterio Guitián
Fuente New York Times




